
La campaña agrícola de zafriña en Paraguay presenta avances en su desarrollo tras un inicio afectado por condiciones climáticas adversas, según datos difundidos por la Unión de Gremios de la Producción.
Durante los primeros meses del año, las altas temperaturas y la escasez de lluvias condicionaron la siembra, generando dificultades en la etapa inicial.
Posteriormente, la regularización de las precipitaciones y un descenso en las temperaturas permitieron estabilizar el crecimiento de los cultivos, tanto de soja como de maíz.
En cuanto al área sembrada, se estima que la soja zafriña abarcaría alrededor de 400.000 hectáreas, mientras que el maíz podría aproximarse a un millón de hectáreas, aunque las cifras finales aún no están consolidadas.
Para la campaña 2025/26, la producción de soja se ubicaría entre 11,5 y 12 millones de toneladas, conforme a las estimaciones preliminares del sector.
A pesar del avance productivo, el contexto económico genera incertidumbre en los productores.
El incremento en el precio del combustible, que registró subas superiores a G. 2.000 por litro, impacta en los costos operativos, donde este insumo representa más del 40% del gasto.
A esto se suman mayores costos logísticos y variaciones en el tipo de cambio, factores que inciden en la competitividad.
En el ámbito internacional, los precios agrícolas presentan variaciones vinculadas no solo a la oferta y la demanda, sino también a factores externos que inciden en el mercado.
Se observa además una diferencia entre los valores de referencia internacionales y los precios locales, lo que introduce dificultades en la comercialización.
De cara a la siguiente siembra, prevista para los próximos meses, se anticipan incrementos en los insumos agrícolas.
Los fertilizantes registran subas de entre 40% y 50%, mientras que otros insumos presentan aumentos en un rango de 25% a 30%.