
Manuel Adorni presentó este sábado su renuncia a la Jefatura de Gabinete de Argentina, en medio de cuestionamientos sobre su nivel de gastos y el origen de su patrimonio. La decisión fue comunicada mediante una carta publicada en X y posteriormente aceptada por el presidente Javier Milei.
El funcionario saliente explicó que dejó el cargo para resguardar a su familia de los ataques públicos. También rechazó las acusaciones en su contra, negó haber participado en hechos de corrupción y sostuvo que se retira con tranquilidad respecto de su actuación.
La renuncia se produjo menos de 48 horas después de que el presidente argentino afirmara que apartaría al jefe de Gabinete si la Justicia lo encontraba culpable. Finalmente, la salida ocurrió antes de que existiera una resolución judicial sobre los cuestionamientos patrimoniales.
El Gobierno todavía no comunicó quién ocupará el puesto. El ministro del Interior aparece entre las alternativas mencionadas para asumir la función, mientras que el canciller negó que se encuentre próximo a tomar el cargo.
La persona elegida se convertirá en el cuarto jefe de Gabinete de la actual administración argentina en dos años y medio.

La continuidad del funcionario había comenzado a generar dificultades para el oficialismo dentro del Congreso. Sectores de la oposición exigían su interpelación y parte de la actividad legislativa del Gobierno quedó trabada en medio del conflicto.
Los cuestionamientos también surgieron dentro del propio espacio gobernante. Una integrante del oficialismo calificó el caso como una omisión ética, mientras aumentaba la presión para que se ofrecieran explicaciones sobre los gastos conocidos públicamente.
Las dudas aumentaron después de que el entonces jefe de Gabinete viajara con su esposa en el avión presidencial a Nueva York para participar de una actividad realizada en marzo.
También se informó sobre un viaje privado a Punta del Este por cerca de USD 9.000 y unas vacaciones familiares en Aruba cuyo costo habría rondado los USD 14.500 en efectivo.
En noviembre de 2025 compró un departamento de casi 200 metros cuadrados en el barrio porteño de Caballito, escriturado por USD 230.000. El exfuncionario declaró que entregó USD 30.000 y financió el 87% restante mediante un préstamo hipotecario privado de las vendedoras.