
Durante la última jornada, la cotización de la plata se ubicó en torno a USD 100,29 por onza, con una suba intradiaria cercana al 4,2%.
En lo que va del 2026, el metal acumula un incremento próximo al 40%, luego de haber más que duplicado su valor a lo largo del 2025.
El avance del precio se da en un escenario de mayor interés por activos considerados de resguardo y por el uso del metal en actividades productivas.
En Estados Unidos, se registraron compras minoristas que redujeron la disponibilidad en distribuidores, mientras que en Asia la plata ganó espacio como alternativa frente a otros metales de mayor valor unitario.
La evolución reciente también coincide con un entorno internacional atravesado por incertidumbre geopolítica y presiones sobre la política monetaria.
A esto se suman señales de volatilidad en los mercados financieros y expectativas vinculadas a decisiones futuras de bancos centrales.

Desde el lado de la oferta, la producción minera enfrenta limitaciones para ajustarse con rapidez a los precios actuales, ya que gran parte del metal se obtiene como subproducto de otras explotaciones.
El desequilibrio entre oferta y demanda se mantiene desde hace varios años, con episodios recientes de compresión de posiciones en mercados clave como Londres y un aumento de envíos hacia Nueva York.
En paralelo, el oro también alcanzó valores elevados, acercándose a los USD 5.000 por onza, en un escenario que refuerza el interés por los metales preciosos dentro de las carteras de inversión.