
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) mantiene bajo seguimiento la evolución de El Niño y trabaja en recomendaciones dirigidas al sector agropecuario.
La principal inquietud está relacionada con una posible caída del rendimiento de los cultivos, debido a que las consecuencias del fenómeno pueden aparecer de manera gradual y no siempre se observan inmediatamente.
El Gobierno también activó un plan de gestión con participación de varias instituciones públicas. Dentro de ese esquema, el MAG viene preparando medidas preventivas para acompañar a los productores ante eventuales cambios en el comportamiento de las lluvias.
La intensidad de El Niño podría aumentar durante los próximos meses, por lo que el sector productivo deberá prestar atención a las variaciones en el régimen de precipitaciones y a las condiciones que pueden afectar el desarrollo de las tareas agrícolas.
Una comisión técnica realizará el monitoreo durante el ciclo productivo. Con los datos recogidos, se buscará definir alternativas para reemplazar o complementar cultivos que puedan registrar menor productividad o rentabilidad a causa del clima.

El MAG explicó que El Niño no presenta siempre la misma intensidad ni genera idénticas consecuencias en Paraguay. Su comportamiento puede variar en cada aparición y depender de cómo se distribuyan las precipitaciones dentro del territorio nacional.
En un episodio anterior, las lluvias aumentaron principalmente en el norte de Argentina y el sur de Brasil, mientras que su incidencia dentro de Paraguay fue limitada. Por ese motivo, el alcance del fenómeno actual dependerá de su evolución en los próximos meses.
Los reportes recibidos hasta el momento señalan que las últimas heladas y escarchas provocaron daños considerados muy leves, aunque existen productores que sufrieron pérdidas. Los casos en los que se perdió completamente la producción representan una parte mínima del total.