
Goldman Sachs actualizó su previsión para el precio del oro hacia el cierre del año, en un contexto marcado por cambios en las estrategias de inversión y movimientos de los bancos centrales.
La entidad financiera elevó su proyección hasta USD 5.400 la onza, por encima de estimaciones previas, en un escenario de demanda sostenida por activos físicos y financieros vinculados al metal.
El nuevo cálculo implica un incremento superior al 10% respecto a la estimación anterior, que se ubicaba en USD 4.900 la onza.
El ajuste se apoya en una mayor diversificación de carteras por parte del sector privado, así como en la continuidad de compras institucionales, especialmente de bancos centrales y fondos cotizados.
De acuerdo con el análisis, las adquisiciones de bancos centrales podrían promediar 60 toneladas mensuales durante 2026.
En paralelo, las tenencias de ETF occidentales vinculados al oro aumentaron en alrededor de 500 toneladas desde comienzos de 2025, superando las proyecciones basadas únicamente en recortes de tasas de interés.

El informe señala que las preocupaciones vinculadas a la política fiscal y monetaria de largo plazo continúan influyendo en la demanda del metal.
También se menciona que parte del flujo hacia el oro responde a estrategias de cobertura frente a escenarios de incertidumbre política y financiera a nivel global.
La previsión incorpora riesgos que permanecen inclinados al alza mientras persistan factores de inestabilidad macroeconómica.