
Estados Unidos e Israel iniciaron una serie de operaciones militares contra objetivos en territorio iraní, según reportes difundidos por agencias internacionales.
Las acciones incluyeron bombardeos y el lanzamiento de misiles contra instalaciones consideradas estratégicas dentro de la República Islámica.
De acuerdo con la información divulgada, los operativos alcanzaron múltiples puntos en distintas regiones del país, incluidos emplazamientos vinculados a capacidades militares.
Tras los bombardeos, Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y posiciones asociadas a fuerzas estadounidenses en la región.
Autoridades iraníes señalaron que las bases y activos de Estados Unidos en Medio Oriente podrían convertirse en objetivos adicionales.

Países del Golfo adoptaron medidas preventivas, entre ellas el cierre temporal de espacios aéreos y el refuerzo de sistemas de defensa.
Se reportaron explosiones en varias ciudades, incluyendo la capital iraní, mientras las sirenas de alerta sonaron en territorio israelí ante la posibilidad de represalias.
Las tensiones se producen en un contexto de acumulación de despliegue militar en la zona durante las últimas semanas.
El nuevo ciclo de hostilidades se suma a enfrentamientos previos y eleva el riesgo de una confrontación regional más amplia.
En el ámbito diplomático, distintos gobiernos han mantenido contactos para intentar contener la expansión del conflicto, mientras continúan las operaciones y evaluaciones de daños.