
Estados Unidos inició gestiones preliminares para analizar una eventual reapertura de su embajada en Venezuela, luego de más de cinco años de cierre de la sede diplomática en Caracas.
Las deliberaciones se encuentran en una etapa inicial y, hasta el momento, no existe una decisión formal adoptada por la administración estadounidense.
El proceso en curso es descrito como preliminar, con evaluaciones internas orientadas a determinar las condiciones necesarias para un eventual retorno de la representación diplomática.
Las discusiones se desarrollan a nivel administrativo y no fueron acompañadas por anuncios públicos que definan plazos concretos.
Estados Unidos suspendió las actividades de su embajada en Venezuela en 2019, tras una ruptura de relaciones diplomáticas vinculada a la situación política interna del país.
Desde entonces, las funciones consulares y diplomáticas relacionadas con Venezuela fueron canalizadas a través de la embajada estadounidense en Colombia.
El análisis sobre una posible reapertura se produce en un contexto de reconfiguración del escenario político venezolano, luego de recientes acontecimientos que impactaron en la estructura institucional del país.
Este marco abrió espacios para revisar el vínculo bilateral y el alcance de una eventual normalización diplomática.

Autoridades del Departamento de Estado evitaron pronunciarse públicamente sobre el proceso.
Las evaluaciones se centran en el comportamiento de las autoridades venezolanas y en la viabilidad operativa de restablecer presencia diplomática permanente en Caracas.
La reapertura de la embajada permitiría retomar gestiones diplomáticas directas, ampliar el diálogo institucional y facilitar contactos en distintos niveles del Estado venezolano.