
Una imputación actualizada difundida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos modificó de forma sustancial el encuadre utilizado en causas previas vinculadas al narcotráfico en Venezuela.
La información surge de documentos judiciales presentados ante tribunales federales estadounidenses, tras un operativo llevado adelante por el Gobierno de Estados Unidos.
El nuevo texto reduce de manera significativa las referencias al denominado Cartel de los Soles como una organización estructurada y deja de describir al jefe del Ejecutivo venezolano como líder directo de esa red.
La acusación reformulada elimina gran parte de las menciones que, en expedientes anteriores, caracterizaban al Cartel de los Soles como un cartel de narcotráfico con jerarquía definida.
En su lugar, el documento introduce la noción de un “sistema de clientelismo”, en el que funcionarios y élites políticas se beneficiarían de actividades vinculadas al tráfico de drogas.
En la imputación presentada en 2020, el expediente sostenía que el mandatario venezolano había ayudado a gestionar y liderar la estructura conocida como Cartel de los Soles.
Ese enfoque fue utilizado durante años por Washington para justificar operaciones antidrogas en el Caribe y sanciones internacionales.
En el nuevo escrito, el término Cartel de los Soles aparece solo de forma marginal, con apenas dos menciones, frente a las decenas de referencias incluidas en la acusación original.

El texto actualizado mantiene los señalamientos por tráfico de drogas y protección a redes criminales, pero evita describir la existencia de una organización formal con mando centralizado.
Según el documento, las ganancias del narcotráfico fluirían hacia funcionarios corruptos que operan dentro de un esquema de poder sostenido desde las más altas esferas del Estado venezolano.
La revisión de la imputación contrasta con declaraciones públicas de autoridades estadounidenses, que continúan mencionando al Cartel de los Soles como uno de los objetivos de la ofensiva regional contra el narcotráfico.
Estados Unidos designó en 2025 al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera, decisión respaldada por gobiernos de América del Sur, mientras otros países rechazaron esa calificación.
Analistas y especialistas han puesto en duda durante años la existencia del Cartel de los Soles como una red de narcotráfico organizada.
Las primeras denuncias públicas sobre este grupo se remontan a 2004, cuando se vinculó a oficiales militares con el tráfico de drogas, sin que hasta hoy exista consenso internacional sobre su estructura real.