
Diversas publicaciones científicas han analizado la composición de la leche de burra en relación con la leche materna humana.
Investigaciones difundidas en revistas especializadas como Frontiers in Nutrition y Journal of Dairy Science señalan que la leche de burra presenta niveles de lactosa y perfil proteico más cercanos a la leche materna que otras leches animales.
Los estudios también indican que contiene menor proporción de grasa total en comparación con la leche humana, además de diferencias en el contenido de minerales y energía total.
Estas referencias científicas aclaran que, aunque existen similitudes en algunos componentes, no se trata de una equivalencia directa en todos los aspectos nutricionales.
De acuerdo con análisis publicados en literatura académica internacional, la leche de burra posee una concentración de proteínas inferior a la de la leche de vaca, pero con un perfil considerado más parecido al de la leche humana en cuanto a fracciones proteicas.
En cuanto al contenido energético, los datos comparativos muestran que la leche materna tiene mayor aporte calórico por su contenido graso, mientras que la leche de burra mantiene una estructura diferente en lípidos y sólidos totales.
Las publicaciones científicas consultadas no establecen que ambas leches sean idénticas en valor nutricional, sino que destacan similitudes parciales en determinados componentes.

En el departamento de San Pedro, productores y comerciantes sostienen que la leche de burra tendría un valor nutricional “casi igual” al de la leche materna.
En la zona, el producto se comercializa actualmente a Gs. 100.000 por litro, y su venta ha aumentado en ferias y espacios locales, donde se reporta una mayor demanda.
Las afirmaciones difundidas en el ámbito local contrastan con los estudios científicos disponibles, que describen semejanzas en ciertos nutrientes, aunque también registran diferencias en otros parámetros nutricionales.