
El precio del crudo registró un aumento reciente y se ubicó por encima de los USD 105 por barril, en un contexto marcado por crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente y preocupaciones sobre el suministro energético global.
El avance se dio luego de declaraciones desde Estados Unidos que apuntan a una posible intensificación del conflicto con Irán, lo que generó movimientos en los mercados internacionales.
El barril de Brent superó los USD 105, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó niveles cercanos a los USD 104, impulsados por la incertidumbre en torno a la estabilidad del flujo de petróleo en rutas clave.
El estrecho de Ormuz, considerado un punto estratégico para el transporte de crudo, concentra parte de las preocupaciones del mercado ante eventuales interrupciones.
El escenario actual incluye restricciones de hecho en el tránsito energético en la región, lo que impacta en la disponibilidad de crudo, gas y derivados en los mercados internacionales.
Este contexto también genera presiones sobre los precios de la energía y aumenta la atención sobre posibles efectos en la inflación a nivel global.

Operadores e inversores siguen de cerca la evolución del conflicto, considerando distintos escenarios que podrían influir en la cotización del petróleo en las próximas semanas.
Se han observado posiciones en mercados de opciones que contemplan variaciones significativas en el precio, incluso con estimaciones que proyectan valores considerablemente superiores en caso de una escalada mayor.
La continuidad de las tensiones también plantea riesgos sobre infraestructuras energéticas en la región, lo que podría extender los tiempos de normalización del suministro.