
Información difundida por Bloomberg indica que el precio del petróleo registró su mayor avance semanal desde octubre, impulsado por restricciones parciales a los envíos desde Venezuela, episodios de violencia en Nigeria y un debilitamiento del dólar estadounidense.
El crudo Brent, referencia a nivel global, se ubicó por encima de los USD 62 por barril, con una suba superior al 3% en la semana, mientras que el West Texas Intermediate superó los USD 58.
El mercado siguió de cerca el impacto del bloqueo parcial aplicado a cargamentos de crudo provenientes de Venezuela.
En paralelo, un ataque militar en Nigeria generó nuevas preocupaciones sobre la estabilidad de la producción en una región clave para el suministro energético mundial.
La cotización del petróleo también estuvo acompañada por una caída del dólar estadounidense.
El índice Bloomberg Dollar Spot retrocedió alrededor de 0,7% en la semana, lo que tiende a abaratar el costo de las materias primas para compradores que operan con otras monedas.

A pesar del repunte reciente, el mercado continúa evaluando un escenario de posible excedente de oferta para el próximo año.
Los principales productores, tanto dentro como fuera de la OPEP+, prevén un aumento en la producción, lo que mantiene presión sobre las proyecciones de mediano plazo.
En términos anuales, el crudo Brent se encamina a su mayor caída desde 2020, con un retroceso acumulado cercano al 16%, condicionado por expectativas de superávit y ajustes en la demanda global.