
Bitcoin tuvo un arranque de semana con fuertes oscilaciones, en un contexto de mayor cautela global y movimientos hacia activos de refugio.
El domingo, la criptomoneda llegó a retroceder hasta 3,5% y marcó un mínimo de 2026 apenas por encima de USD 86.000.
Luego, el lunes por la mañana en Singapur, rebotó hasta USD 87.733.
El retroceso del domingo se dio en paralelo a un clima de aversión al riesgo en mercados internacionales.
El repunte posterior ocurrió en el inicio de la jornada asiática, con operadores atentos a titulares políticos y a los flujos de inversión.
En ese marco, el movimiento de Bitcoin se vio acompañado por variaciones en otros activos considerados de resguardo, como el oro.
En el mismo tramo, Ether registró una caída de hasta 5,7% antes de recuperar terreno con un avance cercano a 2%.
En la mañana del lunes, se ubicaba en torno a USD 2.872, todavía cerca de su nivel más bajo desde mediados de diciembre.

Los fondos cotizados de Bitcoin al contado acumularon cinco días seguidos de salidas durante la semana pasada en Estados Unidos.
El total fue de USD 1.700 millones, lo que casi compensó las entradas de los cuatro días previos.
Entre los elementos mencionados en el reporte aparecen preocupaciones geopolíticas y políticas que influyeron en el apetito por riesgo.
Se mencionó la amenaza de imponer aranceles de 100% a importaciones procedentes de Canadá, reportes sobre movimientos militares vinculados a Irán y un aumento en las probabilidades de un nuevo cierre del gobierno de Estados Unidos.
También se incluyeron alertas por la posibilidad de intervención de Japón en el mercado tras la caída del yen, además de novedades en China vinculadas a una purga militar de gran escala.