
El mercado petrolero reaccionó con subas cercanas al 3% ante el riesgo de interrupciones en las exportaciones de Irán, según datos de mercado y comunicaciones oficiales difundidas durante la jornada. El movimiento de precios se dio mientras crecían las advertencias políticas y se enfriaban contactos diplomáticos entre Estados Unidos y Teherán.
La posibilidad de faltantes desde Irán pasó a dominar el escenario, incluso frente a la expectativa de mayor oferta desde Venezuela.
Desde Washington se endureció el mensaje hacia las autoridades iraníes y se suspendieron reuniones previstas.
Las advertencias públicas elevaron la incertidumbre sobre la continuidad de los flujos energéticos, un factor que suele trasladarse rápidamente a las cotizaciones del crudo.
En el plano interno, se reconoció oficialmente un saldo cercano a 2.000 fallecidos en el marco de las protestas, tras semanas de represión.
Organizaciones de derechos humanos informaron 648 muertes verificadas y advirtieron que el total podría superar las 6.000 personas. Además, se reportaron más de 10.000 detenidos, con anuncios de cargos que incluyen penas máximas previstas por la legislación local.

Varios países europeos activaron gestiones diplomáticas y convocaron a representantes iraníes para expresar su posición frente a los hechos.
Desde la Unión Europea se anticiparon medidas restrictivas de rápida aplicación, en un intento por aumentar la presión política.
En paralelo, Israel anunció la convocatoria de su gabinete de seguridad para evaluar escenarios en coordinación con Estados Unidos.
El enfoque incluye opciones de respuesta ante una escalada que podría afectar la estabilidad regional.
La combinación de riesgo geopolítico, posibles cortes de suministro y señales diplomáticas más duras desplazó a un segundo plano la expectativa de mayor producción venezolana.