
El oro retrocedió más de 4,5% después de acumular cuatro jornadas consecutivas al alza.
La plata también registró una baja pronunciada, con un descenso de hasta 12,8% en la misma sesión.
El metal dorado había avanzado previamente alrededor de 1,1%, pero posteriormente perdió impulso en un contexto de alta volatilidad.
Durante el año, el oro mantiene un incremento cercano a una quinta parte de su valor, impulsado por tensiones geopolíticas y movimientos en los mercados globales.
En enero, el lingote alcanzó un máximo histórico de USD 5.595 por onza, cifra que marcó un punto de referencia para el comportamiento reciente.
Los acontecimientos vinculados al conflicto en Medio Oriente influyeron en los precios de los metales preciosos.
Reportes indican que operaciones militares y advertencias en la región generaron movimientos bruscos en los mercados de materias primas, incluyendo el oro y la plata.

Además, se mencionaron interrupciones en rutas logísticas y restricciones temporales en el espacio aéreo en zonas clave para el comercio internacional de metales.
Analistas del sector señalaron que los metales preciosos suelen experimentar variaciones amplias en periodos de incertidumbre.
En las últimas semanas, la fluctuación en los precios se mantuvo elevada, con cambios marcados tanto al alza como a la baja.