
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) analiza distintos escenarios ante el avance de El Niño y considera que una eventual reducción de la producción agropecuaria en otros países de la región podría generar mayor demanda por productos paraguayos en los mercados internacionales. La cartera mantiene un seguimiento técnico del fenómeno climático y reforzó la capacitación y asistencia a productores.
Uno de los escenarios evaluados contempla que las condiciones climáticas provoquen menores cosechas en países vecinos. Si eso ocurre, podría reducirse la disponibilidad regional de determinados alimentos y abrirse más espacio comercial para países con capacidad de mantener su producción y exportar.
Para Paraguay, esta situación podría traducirse en oportunidades para incrementar envíos de productos agropecuarios y ampliar presencia en mercados que necesiten cubrir faltantes de producción. El resultado dependerá de la intensidad de El Niño y de cómo se distribuyan sus efectos entre los diferentes territorios y rubros.
La cartera agropecuaria mantiene equipos especializados encargados de observar la evolución del fenómeno y brindar información a los productores para que puedan ajustar decisiones relacionadas con siembra, manejo de cultivos y planificación productiva.

También se desarrollan jornadas de capacitación y asistencia técnica en diferentes zonas productivas, con foco en medidas de prevención y adaptación frente a posibles cambios en las lluvias y otras condiciones meteorológicas.
El impacto de El Niño puede variar según la actividad, la zona y el comportamiento de las precipitaciones. Por ese motivo, el MAG trabaja con distintos escenarios y busca que los productores cuenten con información anticipada para reducir riesgos y reaccionar frente a cambios en las condiciones productivas.
El análisis también incorpora la posibilidad de que determinadas actividades paraguayas encuentren ventajas comerciales si productores de otros países enfrentan problemas para sostener sus volúmenes habituales.
La atención no está puesta solamente en los efectos dentro de las fincas. Una menor oferta regional puede modificar precios, disponibilidad y demanda internacional, por lo que el sector agropecuario paraguayo también observa posibles nichos de negocios que puedan aparecer como consecuencia del fenómeno climático.