
El Ministerio de Agricultura y Ganadería pondrá en marcha desde la próxima semana un programa intensivo de acompañamiento para agricultores de distintos puntos del país ante los posibles efectos de El Niño sobre la producción agrícola. La intervención incluirá capacitación, orientación para el manejo de las parcelas y coordinación con gobernaciones y municipios.
La medida se plantea después de los temporales y fuertes vientos registrados recientemente, que causaron daños principalmente en las fincas dedicadas a la producción de verduras y hortalizas.
El MAG cuenta con aproximadamente 1.600 organizaciones de productores registradas y pretende alcanzar con sus técnicos a por lo menos el 95% de estos grupos.
Las recomendaciones se enfocarán en las tareas que pueden realizarse antes y durante la cosecha para disminuir los daños. En determinados rubros también se evaluará el cambio de productos sembrados o el aumento del área cultivada para compensar una eventual reducción del rendimiento.
Los agricultores que no reciben acompañamiento directo de la institución también podrán acceder a las indicaciones mediante campañas de comunicación.
Los cultivos hortícolas aparecen entre los más expuestos debido al exceso de humedad previsto.
El sésamo también tendrá un control especial, ya que el periodo de mayor incidencia climática podría coincidir con su etapa de recolección.
El programa contempla un seguimiento de las condiciones del tiempo y de los daños que puedan presentarse en las zonas productivas. Los equipos técnicos deberán adaptar sus indicaciones de acuerdo con cada cultivo y con la situación de las fincas.

Las autoridades preparan reuniones con el Consejo Asesor Agrario y las dependencias del Sistema MAG para definir un plan de contingencia más amplio.
Entre los puntos que serán estudiados se encuentran la protección de la capacidad de pago de los agricultores, la reducción de las pérdidas económicas y la disponibilidad de alimentos para iniciativas estatales como Hambre Cero.
El MAG también informó que existe una cantidad importante de tomate nacional disponible, principalmente procedente de Cordillera, después de un periodo en el que se permitió importar durante 15 días para cubrir la demanda de verano.
Ante la rápida disminución del precio registrada en los últimos días, la institución planteó la posibilidad de que estén entrando productos de manera irregular, aunque indicó que todavía no existe una confirmación.