
La percepción de los hogares sobre la economía estadounidense volvió a deteriorarse en agosto. El índice preliminar elaborado por la Universidad de Michigan cayó a 51 puntos, desde los 55,2 registrados en julio, marcando su primera reducción en tres meses. La expectativa promedio de economistas apuntaba a una lectura de 55.
Los consumidores esperan que los precios aumenten 4,3% durante los próximos 12 meses, una estimación ligeramente superior a la del mes anterior. Para un horizonte de cinco a diez años, las expectativas inflacionarias se ubicaron en 3,3% anual.
La encuesta muestra además que los hogares están prestando mayor atención a la inflación y menos al desempleo, mientras las expectativas relacionadas con el mercado laboral prácticamente no cambiaron desde comienzos de año.
El retroceso de la confianza se observó en distintos grupos de consumidores, aunque la Universidad de Michigan identificó descensos más marcados entre personas de mayor edad, hogares con menores ingresos y consumidores sin título universitario.

Estos segmentos aparecen más expuestos a una reducción del poder adquisitivo cuando los precios avanzan por encima de los ingresos disponibles.
La percepción sobre las condiciones económicas de corto y largo plazo empeoró después de dos meses consecutivos de mejora. El periodo analizado abarcó respuestas recogidas entre el 28 de julio y el 10 de agosto.
Durante ese intervalo, el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos se mantuvo por encima de USD 4 por galón, otro componente que tuvo presencia en el gasto cotidiano de los hogares.
Otro dato divulgado este viernes mostró que las ventas minoristas registraron en julio su mayor caída en más de un año, después de un primer semestre con un desempeño más sostenido del consumo.
Al mismo tiempo, el salario real promedio por hora disminuyó 0,2% interanual en julio, dejando a los hogares entre una mayor presión de precios y un crecimiento limitado de sus ingresos reales.