
El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) estableció que el gasoil tipo III, conocido como gasoil común, deberá tener una mezcla obligatoria de entre 8% y 10% de biodiésel, pese a que la Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (CADAM) había solicitado que el límite máximo se mantenga en 7%.
La disposición fue establecida mediante la Resolución Nº 472, firmada el 19 de junio, y entrará en vigencia 30 días después de su emisión.
La medida se enmarca en la Ley Nº 7635, que modificó el régimen de promoción de los biocombustibles y otorgó al MIC la facultad de fijar el porcentaje de mezcla dentro de un rango de entre 5% y 20%.
Hasta ahora, la normativa permitía una mezcla máxima de 5%, por lo que el nuevo esquema representa un aumento en la proporción obligatoria de biodiésel dentro del gasoil tipo III.
CADAM había solicitado formalmente que la mezcla obligatoria para el gasoil tipo III se mantenga entre 5% y 7%.
El gremio indicó que realizó consultas a fabricantes internacionales y que algunas marcas no pueden garantizar el correcto funcionamiento de motores diésel cuando el porcentaje de biodiésel supera ese límite.
El punto central del reclamo es que propietarios de vehículos cuyos fabricantes no recomiendan mezclas superiores al 7% podrían verse obligados a cargar gasoil tipo I, también conocido como premium.
Ese combustible no contiene biodiésel y tiene un precio superior al gasoil común, por lo que la nueva mezcla podría trasladar a parte de los usuarios hacia una opción más cara.

Otro aspecto señalado por el sector de combustibles es el posible impacto económico de una mayor incorporación de biodiésel.
El análisis mencionado en la nota indica que el biodiésel históricamente tuvo un costo mayor que el diésel derivado del petróleo, aunque esa diferencia se redujo en el contexto actual.
La preocupación se centra en que, si el precio internacional del diésel vuelve a niveles habituales, las distribuidoras podrían enfrentar un mayor costo al adquirir biodiésel, con dificultades para trasladarlo al precio final por la competencia del mercado y la referencia de Petropar.
CADAM también pidió reactivar las mesas técnicas interinstitucionales sobre biocombustibles, con participación de productores, distribuidores, importadores y autoridades.