
Según un estudio del Instituto Weizmann de Ciencias publicado en la revista científica Nature, investigadores desarrollaron el primer mapa genético de alta resolución del hígado humano, identificando cómo este órgano responde al exceso de grasas y carbohidratos.
El trabajo permitió observar la organización interna del hígado a nivel celular, mostrando diferencias en el funcionamiento de sus regiones.
El análisis detectó que el hígado está compuesto por unidades funcionales que distribuyen tareas de manera más compleja de lo que se creía anteriormente.
Esta organización explica por qué ciertas áreas del órgano son más sensibles al desarrollo de enfermedades metabólicas, como el hígado graso.

Los resultados muestran que el hígado procesa nutrientes como grasas y carbohidratos de forma diferenciada según la zona, lo que puede generar acumulación de lípidos y afectar su funcionamiento.
Este vínculo entre dieta y expresión genética es clave para entender el desarrollo de trastornos hepáticos asociados a hábitos alimenticios.
El mapa genético abre nuevas posibilidades para diseñar tratamientos más específicos, enfocados en regiones particulares del hígado.