
Bitcoin registró una caída que borró de forma momentánea las ganancias acumuladas desde comienzos del año, en un contexto de ventas generalizadas en los mercados internacionales.
El movimiento se dio en medio de tensiones geopolíticas persistentes y un cambio en el apetito por activos considerados de mayor riesgo.
Uno de los principales indicadores del retroceso se observó en los flujos de los fondos cotizados en bolsa vinculados a Bitcoin.
Los datos recopilados muestran que los inversores retiraron aproximadamente USD 490 millones de una serie de ETF de Bitcoin que operan en Estados Unidos en una sola jornada.
Durante la jornada analizada, Bitcoin cayó hasta USD 87.188, con un descenso intradiario cercano al 2,4%, antes de registrar un leve rebote.
El activo digital había alcanzado previamente niveles cercanos a USD 90.000, considerados de referencia por el mercado en el corto plazo.
Al cierre del último año, el precio se ubicaba en USD 87.648, acumulando una variación negativa de 6,5% en el balance anual.

En paralelo, se registró una disminución del interés abierto en los futuros de Bitcoin negociados en la Bolsa Mercantil de Chicago.
Por primera vez desde 2023, este indicador quedó por debajo del volumen observado en plataformas de criptomonedas, donde predominan los contratos perpetuos con liquidación continua.
El ajuste del precio se produce en un momento en que algunas estrategias financieras utilizadas por instituciones, como el arbitraje entre mercado contado y futuros, comenzaron a perder eficacia.
Los rendimientos anualizados a un mes se ubican en torno al 5%, uno de los niveles más bajos registrados en los últimos años, según datos del sector.
La evolución de Bitcoin continúa estrechamente vinculada al comportamiento de los mercados globales y a los flujos de inversión institucional.