
Bitcoin descendió hasta USD 62.405, su cotización más baja en aproximadamente dos semanas, en medio de un retiro de capital de las operaciones consideradas más arriesgadas.
Evaluaciones de FalconX y Monarq Asset Management vincularon el movimiento con una menor presencia de compradores, ventas durante los repuntes y un escenario más cauteloso en los mercados.
La principal criptomoneda llegó a retroceder 3,6% durante la jornada y quedó por debajo de USD 63.000.
Con este movimiento, Bitcoin acumula una disminución cercana al 30% en lo que va de 2026, mientras otros activos digitales de menor tamaño y liquidez también registraron pérdidas.
Parte de la presión estuvo relacionada con las dificultades de la Ley CLARITY para avanzar en el Senado estadounidense antes del receso de verano.
La propuesta era considerada uno de los posibles impulsores para el sector, pero las expectativas disminuyeron ante la falta de avances legislativos.
La reducción de ese impulso se produce en un mercado que ya registra menos actividad de compraventa. Los fondos están aprovechando las recuperaciones de precio para desprenderse de posiciones, mientras la volatilidad esperada de Bitcoin permanece cerca de niveles históricamente bajos.

Los balances trimestrales de Coinbase y Strategy también influyeron en la jornada. Las cifras de Coinbase mostraron una menor demanda entre los pequeños inversores, mientras que Strategy comunicó pérdidas trimestrales de USD 8.220 millones por la reducción del valor de sus tenencias de Bitcoin.
Las acciones de ambas compañías retrocedieron junto con el mercado de criptomonedas. Coinbase cayó más de 10%, mientras Strategy registró una baja superior al 4% en las cotizaciones presentadas durante la publicación.
El descenso de Bitcoin ocurrió dentro de un escenario de mayor cautela en los mercados financieros. Las acciones volvieron a quedar bajo presión luego de movimientos bruscos en inversiones de Wall Street relacionadas con la inteligencia artificial.
Las tasas estadounidenses de largo plazo y las dudas posteriores a la reunión de la Reserva Federal también llevaron a los operadores a reducir su exposición antes del fin de semana. Este cambio alcanzó especialmente a los activos especulativos y a las operaciones que habían concentrado grandes cantidades de capital.