
El límite del 5% en la mezcla obligatoria de biodiésel con combustibles fósiles condiciona el crecimiento del sector en Paraguay, según planteamientos del gremio vinculado a la producción de biocombustibles.
La normativa actual establece un máximo del 5% de biodiésel en la mezcla, lo que define el nivel de demanda interna y marca un techo para la producción local.
Desde la industria señalan que este límite reduce la posibilidad de expansión, ya que restringe el volumen de ventas dentro del mercado nacional, afectando la escala de producción.
El tope también incide en las decisiones de inversión, debido a que limita el desarrollo de nuevos proyectos y la ampliación de plantas existentes en el rubro.

El sector plantea la necesidad de revisar el porcentaje de mezcla, con el objetivo de aumentar la participación del biodiésel en el mercado y generar mayor dinamismo en la actividad.
El biodiésel forma parte de la matriz energética alternativa, en un escenario donde los países buscan diversificar fuentes de energía y reducir la dependencia de combustibles tradicionales.