
El Gobierno estableció un marco específico para el desarrollo de industrias convergentes, orientadas a actividades de computación de alto rendimiento, inteligencia artificial y servicios de nubes.
La medida fue adoptada mediante el Decreto 5306, que define una política pública sectorial para este tipo de emprendimientos, excluyendo expresamente a la minería de criptoactivos.
El decreto dispone la creación de una Comisión Biministerial de Acreditación de Industrias Convergentes, integrada por el Ministerio de Industria y Comercio y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación.
Este órgano tendrá a su cargo la acreditación de las empresas que califiquen dentro de esta categoría y que, en consecuencia, puedan acceder al régimen tarifario especial.
La normativa crea un grupo específico de consumo de energía eléctrica para industrias convergentes, con una tarifa diferenciada aplicada por la ANDE.
El esquema alcanza a los niveles de Extra Alta Tensión (500 kV), Muy Alta Tensión (220 kV), Alta Tensión (66 kV) y Media Tensión (23 kV).

El régimen de tarifas eléctricas especiales tendrá una vigencia de hasta 15 años, según lo establecido en el decreto.
La aplicación del beneficio estará sujeta a la acreditación previa de las empresas por parte de la comisión biministerial correspondiente.
Los informes técnicos que respaldan la medida definen a las industrias convergentes como ecosistemas productivos de alta sofisticación técnica, con uso intensivo de energía estable y renovable como insumo crítico.
Estas actividades incluyen infraestructura computacional avanzada, procesos de manufactura compleja y tecnologías vinculadas a la computación en la nube y a la inteligencia artificial.
De acuerdo con las proyecciones citadas en la documentación oficial, los sectores asociados a la inteligencia artificial, la computación y las tecnologías de transición energética concentrarían entre 18% y 34% del crecimiento del PIB mundial hacia 2040.