La adquisición formaba parte de un plan para fortalecer la presencia de Meta en el desarrollo de tecnologías de IA, un sector donde la competencia global se intensifica.
Los procesadores serán utilizados principalmente para tareas de ejecución y operación de modelos de IA, conocidas como inferencia, que requieren alta capacidad de procesamiento en tiempo real.
El objetivo es convertir a X en un entorno integral donde se concentren distintas actividades digitales, replicando modelos de superapps que ya operan en mercados asiáticos.
El entendimiento contempla que Google emplee futuras generaciones de chips Xeon, además de otros desarrollos de Intel, dentro de su red de centros de datos.