Se encontró que niveles más altos de actividad física, ya sea en el tiempo dedicado al ejercicio o en el número de pasos, se asociaban con una reducción significativa en el riesgo de mortalidad y enfermedades cardiovasculares.
Para prevenir su aparición, es fundamental mantener la cocina limpia, almacenando frutas y verduras en el refrigerador y eliminando cualquier residuo orgánico.