Investigaciones publicadas en revistas como The New England Journal of Medicine y JAMA Psychiatry han evaluado el uso de compuestos como la psilocibina y el MDMA en entornos clínicos controlados.
Entre los alimentos destacados se encuentran aquellos ricos en calcio, vitamina D y fitoestrógenos, presentes en productos como lácteos, legumbres y algunos granos.
El análisis indica que las pérdidas económicas asociadas al estrés alcanzan el 13,7% del Producto Interno Bruto a nivel mundial, reflejando su incidencia en el desempeño laboral.