El sector indicó que la baja fue abrupta y que esto redujo la previsibilidad para las empresas exportadoras, que ya enfrentan mayores costos logísticos por la condición mediterránea del país.
El análisis señala que, en la mayoría de los países de la región, los shocks de oferta posteriores a la pandemia no elevaron de manera sostenida las expectativas de inflación de largo plazo.
El cambio en el orden de los mercados se da en un contexto de aumento en los envíos entre marzo y abril, lo que incidió en la reconfiguración del ranking de destinos.