El sector indicó que la baja fue abrupta y que esto redujo la previsibilidad para las empresas exportadoras, que ya enfrentan mayores costos logísticos por la condición mediterránea del país.
El análisis señala que, en la mayoría de los países de la región, los shocks de oferta posteriores a la pandemia no elevaron de manera sostenida las expectativas de inflación de largo plazo.