Uno de los cambios principales aparece en el Decreto 6288, que autoriza una reprogramación de G. 250.000 millones, equivalentes a USD 40,9 millones, desde el Ministerio de Economía y Finanzas hacia el Ministerio de Salud.
Entre los puntos analizados aparecen la baja inversión en obras, la falta de la firma de un auditor, contratos cuestionados y diferencias sobre la manera en que fueron registrados determinados ingresos, obligaciones y activos municipales.