Una porción relevante del capital proyectado provendrá de grandes empresas tecnológicas, que enfrentan una demanda creciente de capacidad informática y energética.
Entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, los atrasos acumulados alcanzarían G. 60.016.671.233, equivalentes a casi USD 9,1 millones, según los reportes elevados a la Superintendencia de Valores.