El hecho involucró a un petrolero que se encontraba en las cercanías del puerto de Dubái, donde se reportaron daños estructurales, un incendio a bordo y posibles impactos en el entorno marítimo cercano.
La acción legal fue presentada en una corte federal de Nueva York y abarca hechos ocurridos entre 2008 y 2019, periodo en el que se habría mantenido la relación financiera bajo cuestionamiento.
En paralelo a los bombardeos, desde Estados Unidos se emitieron advertencias sobre la posibilidad de una escalada mayor en caso de no alcanzarse un entendimiento con Irán.
Autoridades israelíes indicaron que los ataques continuarán, incluso después de que desde Washington se hablara de contactos con Teherán orientados a buscar una salida al enfrentamiento.