Las tensiones se vinculan a la postura de los países miembros frente a la guerra en Irán, especialmente en lo relacionado con el apoyo militar y la protección de rutas estratégicas.
La advertencia surge tras un deterioro en las negociaciones entre ambas naciones, lo que ha incrementado la incertidumbre en la región. Las diferencias se mantienen en un punto de alta tensión diplomática.
El hecho afectó una de las principales plantas de procesamiento de crudo del país, en medio de una escalada de acciones sobre infraestructura energética.