El estrecho de Ormuz es considerado un punto clave para el transporte de petróleo y gas, por donde transita una parte significativa del comercio internacional de energía.
Dentro de la nueva estrategia, la firma disminuye el peso de los bonos en sus portafolios, en un contexto de variaciones en tasas de interés y expectativas de mercado.
La iniciativa iraní plantea dividir el proceso en dos etapas, dejando para más adelante el tratamiento del programa nuclear, una de las principales diferencias entre ambas partes.
Las proyecciones ubican a Venezuela por encima de economías como Paraguay y Nicaragua, que registrarían expansiones cercanas al 4,5%, mientras que otros países tendrían tasas menores.