En el análisis previo a esta decisión, se consideró la situación de la inflación en el país. Al cierre de marzo, la inflación total se situó en 7,4%, mientras que la inflación descontando alimentos y servicios regulados fue de 6,8%.
En el periodo de febrero a marzo, los precios al consumidor aumentaron en un 11%, cifra que se sitúa por debajo de las proyecciones de un 12.1% hechas por economistas.
Este cambio se anunció el jueves pasado y ocurre en un escenario donde la dinámica política del país está jugando un rol significativo en la confianza del sector inversor.