Una ola de calor severa ha impactado negativamente los cultivos durante los meses cruciales de floración y formación temprana de frutos, específicamente entre septiembre y noviembre del año pasado.
La decisión de mejorar la perspectiva se basa en un prolongado periodo de estabilidad macroeconómica y la habilidad del país para gestionar sus déficits fiscales de manera efectiva.