El anuncio ocurre tras la comunicación entre los presidentes de China y Estados Unidos sobre temas comerciales, además de la visita a Pekín de una delegación de legisladores estadounidenses.
El aumento de las importaciones incluyó un fuerte incremento de oro no monetario, que totalizó USD 10.500 millones, previo a la aplicación de aranceles más altos sobre las compras provenientes de Suiza.
Los operadores de swaps prevén un posible recorte de tasas por parte de la Reserva Federal en el corto plazo, aunque persisten dudas respecto al ritmo de esos ajustes.
Las autoridades estadounidenses también plantearon elevar los aranceles aplicados a India y China, buscando ejercer presión en el marco del conflicto en Ucrania.