Una píldora experimental desarrollada por la biotecnológica estadounidense Cerevance Ltd. logró reducir en aproximadamente 37 minutos por día el periodo en que los pacientes con Parkinson dejan de sentir el efecto de su medicación habitual y vuelven a presentar síntomas. El resultado fue registrado después de 12 semanas de tratamiento en un ensayo de fase 3.
El medicamento, denominado solengepras, fue probado como complemento de los tratamientos que los pacientes ya recibían y mostró una reducción del llamado periodo de inactividad frente al grupo que recibió placebo.
El medicamento trabaja por una vía diferente
A diferencia de buena parte de los tratamientos utilizados actualmente contra el Parkinson, solengepras no busca reemplazar ni imitar directamente la dopamina. El compuesto actúa sobre un receptor del sistema nervioso central denominado GPR6.
El fármaco tampoco puede recuperar las neuronas dañadas por la enfermedad, pero el mecanismo utilizado podría abrir una alternativa adicional para controlar los síntomas durante más tiempo a lo largo del día.
Dolor de cabeza e infecciones estuvieron entre los efectos registrados
Durante el ensayo, los efectos secundarios reportados con mayor frecuencia fueron dolores de cabeza e infecciones del tracto urinario, seguidos por casos de insomnio.
Los resultados corresponden todavía a un medicamento experimental y no significan que el tratamiento ya esté aprobado para su uso general.
La empresa llevará los datos ante la FDA
Cerevance tiene previsto reunirse con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para analizar los resultados obtenidos y discutir los próximos pasos regulatorios.
La compañía también evalúa cómo podría avanzar con una eventual introducción del medicamento en otros mercados, aunque señaló que las diferencias de precios entre Estados Unidos y Europa podrían influir en ese proceso.
El objetivo es prolongar el control de los síntomas
En personas con Parkinson tratadas con medicamentos, existen periodos en los que el efecto de la dosis disminuye y los síntomas vuelven a aparecer antes de la siguiente administración.
El ensayo de solengepras apunta precisamente a reducir ese intervalo. En la comparación con placebo, los pacientes tratados con la píldora experimental consiguieron aproximadamente 37 minutos diarios adicionales con mayor control de los síntomas después de tres meses de tratamiento.

