La deuda pública de Paraguay llegó a USD 22.325 millones al cierre de agosto de 2026, de acuerdo con los datos actualizados del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El monto representa un incremento de USD 2.593 millones en doce meses, equivalente a una variación interanual del 13%.
En agosto de 2025, el saldo se encontraba en USD 19.732 millones, por lo que el aumento registrado durante el último año supera también al avance interanual observado anteriormente, cuando la diferencia había sido de USD 1.926 millones.
El saldo representa 35% del PIB
El endeudamiento público equivale actualmente al 35% del producto interno bruto, un porcentaje inferior al 41,1% reportado en agosto del año pasado.
La reducción de esa relación se produce al mismo tiempo que el volumen nominal de las obligaciones continúa aumentando, debido a la evolución del tamaño de la economía y del saldo total de deuda.
Más de 80% corresponde a compromisos externos
La composición del endeudamiento muestra que 82,7% del total corresponde a deuda externa, con obligaciones por USD 18.471,4 millones.
El restante 17,3% pertenece a compromisos internos, que totalizan USD 3.853,6 millones.
Desde diciembre de 2025, la deuda externa aumentó 6,2%, mientras que los compromisos internos tuvieron una expansión de 25,8%, equivalente a unos USD 791,2 millones.
Casi siete de cada diez dólares de deuda están en moneda estadounidense
La estructura por monedas mantiene una fuerte concentración en divisas extranjeras. Las obligaciones denominadas en dólares suman USD 15.537,4 millones, cifra que representa 69,6% de toda la deuda pública.
La participación continúa siendo mayoritaria pese a una reducción frente a periodos anteriores.
Distintas posiciones sobre cuánto puede endeudarse el país
Dentro del análisis económico existen posturas diferentes sobre el nivel de deuda que Paraguay podría manejar. Una de ellas plantea ampliar el endeudamiento para financiar infraestructura y acelerar inversiones, incluso llevando progresivamente el nivel hasta alrededor del 70% del PIB.
Otra posición pone el foco en la presión tributaria cercana al 11,2% del PIB, señalando que antes de incrementar las obligaciones deberían revisarse los ingresos tributarios, las excepciones fiscales y determinados componentes del gasto público.
Los datos del MEF muestran que, aunque la relación entre deuda y PIB bajó frente al año anterior, el monto total adeudado continuó creciendo en términos absolutos durante 2026.

