La Asamblea Nobel del Instituto Karolinska de Estocolmo otorgó este lunes el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 a tres investigadores por los descubrimientos que hicieron posible desarrollar la optogenética, una técnica que permite intervenir sobre células nerviosas mediante estímulos luminosos.
El reconocimiento destaca trabajos vinculados con los canales iónicos sensibles a la luz y con una herramienta que hoy permite estudiar con mayor precisión cómo determinados circuitos del cerebro participan en recuerdos, emociones y comportamientos.
Una herramienta para observar cómo funciona el cerebro
La optogenética permite modificar la actividad de determinadas neuronas usando luz. Con esta técnica, los investigadores lograron identificar circuitos relacionados con funciones específicas y con procesos involucrados en trastornos neurológicos y psiquiátricos.
El método también comenzó a ser estudiado en el campo clínico. Entre las líneas de investigación mencionadas se encuentra su utilización para intentar recuperar parcialmente la visión en personas con deterioro visual.
El origen de una tecnología basada en proteínas sensibles a la luz
El desarrollo comenzó a tomar forma a principios de los años 2000 con el estudio de la canalrodopsina, una proteína presente en algas que reacciona ante la iluminación. Cuando recibe luz azul, abre un canal en la superficie celular que permite el paso de iones y genera una señal eléctrica.
Posteriormente, esa propiedad fue trasladada a células nerviosas. En experimentos realizados con neuronas, la incorporación del gen correspondiente permitió activar señales nerviosas utilizando luz, procedimiento que luego también pudo aplicarse en cerebros de animales vivos.
El Nobel eleva su premio a USD 1,2 millones
La edición 2026 del Nobel de Medicina también llega con un aumento de la recompensa económica. La dotación subió 9% hasta 12 millones de coronas suecas, equivalentes aproximadamente a USD 1,2 millones, en coincidencia con los 125 años desde la primera entrega de los premios.

