El Kremlin dejó abierta la posibilidad de un encuentro entre los presidentes de Rusia y Estados Unidos durante la próxima cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para los días 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, China. Moscú indicó que la coincidencia podría producirse si ambos mandatarios finalmente participan del encuentro internacional.
La administración rusa tiene previsto que su mandatario viaje a la cita asiática y ya confirmó una reunión con el presidente de China. Sin embargo, hasta ahora no existe una confirmación de una reunión bilateral con el jefe de Estado estadounidense ni de un encuentro entre los tres gobiernos.
La APEC aparece como punto de encuentro
Desde Moscú señalaron que la cumbre representa una oportunidad para que ambos mandatarios puedan coincidir al margen de las actividades oficiales, aunque todavía no existe información sobre el formato que podría tener una eventual conversación.
La APEC reúne a 21 economías de Asia y América vinculadas a la región del Pacífico y este año tendrá a Shenzhen como sede de su reunión de líderes. La agenda rusa ya contempla contactos con la conducción política china durante la cita.
También sigue pendiente una decisión sobre el G20
El posible contacto de noviembre aparece mientras Rusia analiza además si participará con su máximo mandatario en la cumbre del G20 prevista para diciembre en Florida, Estados Unidos. Moscú todavía no tomó una decisión definitiva sobre esa asistencia.
Representantes diplomáticos de Estados Unidos y Rusia también mantuvieron contactos recientes en los que volvió a aparecer la posibilidad de nuevas conversaciones entre ambos gobiernos antes de finalizar el año.
Ucrania sigue dentro de la agenda bilateral
Las conversaciones entre Washington y Moscú continúan atravesadas por la guerra en Ucrania. Estados Unidos viene reclamando el cese de las operaciones militares rusas y también mantiene abierta la posibilidad de aplicar nuevas sanciones contra Moscú.
Entre las medidas planteadas por Washington figuran posibles aranceles de hasta 100% para países que continúen comprando hidrocarburos rusos, mientras los contactos diplomáticos entre ambas partes siguen abiertos de cara a las próximas reuniones internacionales.

