La iniciativa avanzó luego de superar diferencias dentro del Partido Republicano por un fondo de USD 1.800 millones impulsado por la Casa Blanca, que generó cuestionamientos entre algunos legisladores.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación había advertido en mayo que una crisis global de precios de alimentos podía generarse en un plazo de seis a doce meses si continuaba el bloqueo.